miércoles, 20 de abril de 2011
Irlanda
En algún momento en la vida decidí escribir para ganarme la vida, luego pasó el tiempo y escribí para retirar de mi cabeza tantos pensamientos, escribir se transformó en una terapia y un poco más que eso, mas bien una adicción, escribia y pensaba que mientras más escribía más cosas pasaban, el futuro estaba más cerca y la vida fluía, hasta que llegó el momento en que dejé de escribir, comencé a hacer cosas, a dejar que lo que podía imaginar y plasmar en el papel me pasara un poco a mi y un poco a mi alrededor, entonces vino un colapso, un cambio, un estruendo, que como todo gran estruendo piensas que durará demasiado, dejé de escribir antes y seguí optando por dejar de escribir en aquel momento, igual a un alcóholico o un adicto a alguna sustancia que vive todo el resto de su vida tratando de no recaer, comenzé a controlar o almenos a tratar de controlar un poco mi cabeza y esas ansias de inventar mundos en el aire pero todo comenzó a ser muy aburrido, plano y sin sentido, dejé de ser feliz y pasé hasta el otro extremo, a una infelicidad angustiante, desdesperante. Habría dado lo que me pidieran para lograr sacar esa sensacion de vacio que ocupaba mi vida, mi pecho, mi corazon y sobre todo mi cabeza, lo unico que percistía era la angustia...
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