viernes, 27 de mayo de 2016

Frìo.

Hoy Benja dejó la ventana de su pieza abierta hasta atrás, cuando lo acompañé a acostarse su pieza olía a Paillaco, me acosté a su lado mientras se dormía, recordé las noches acostada en las camas húmedas, el guatero que Anita preparaba antes de ir a dormir, los pijamas blancos gastados, los pies fríos, la cortina gris que sugería un diseño de flores, la sombra de las ramas moviéndose con el viento y la nariz sumergida en las frazadas, mi respiración calentando la cama.