Día tras día trato de estar más en ti, de infiltrarme en tus recuerdos para que recuerdes lo que fuimos cuando eramos algo, hoy no somos nada, sólo amigos, muy amigos, de esos a los que le cuentas todo pero sólo amigos.
Me gusta saber de ti, hablarte y darme cuenta de que todo lo que deseo ver en ti está en ti. Me gusta encontrar las sensaciones que quiero sentir inspiradas por ti. Me gusta comentar cosas que no puedo formular con los demás. Lo que no me gusta es que no estas, solo vives en pequeños rectángulos que a momentos se disuelven en mi cabeza y forman una persona entera y amada por mi.
¿Cuando podre verte?.
miércoles, 24 de noviembre de 2010
viernes, 19 de noviembre de 2010
Recuerdo
La primera vez que le dije a alguien que lo amaba era una palabra tan grande para mi que me apretaba el pecho, me ahogaba, me oprimía, la única forma de aliviarme físicamente de ese sentimiento fue decirlo.
Era mi primer amor, llevábamos un par de meses viviendo juntos.
Después, con otros, se manoseo tanto la frasecita que decidí dejar de decirla hasta que no volviera a sentirme como aquella primera vez, bueno y ahí paso lo que era obvio, por que cuando alguien te dice que te ama esperas que lo siga haciendo y si no lo hace no hay más, algo falta, aunque claro esta que a veces no te das cuenta que ya no te dicen que te aman.
Era mi primer amor, llevábamos un par de meses viviendo juntos.
Después, con otros, se manoseo tanto la frasecita que decidí dejar de decirla hasta que no volviera a sentirme como aquella primera vez, bueno y ahí paso lo que era obvio, por que cuando alguien te dice que te ama esperas que lo siga haciendo y si no lo hace no hay más, algo falta, aunque claro esta que a veces no te das cuenta que ya no te dicen que te aman.
Segundo
Después del día en que me sacaría los ojos con mis propios dedos, llega la noche de aquel día.
Recuerdo en el momento en que todo se calma en la casa, que no es la primera noche como esta.
Seguro tampoco será la ultima, pero en el momento de la noche, la pena, el llanto, y la nostalgia, la consoladora epifanía de saber que en algún momento este momento será reemplazado por otro no logra tocar mi cabeza.
Seguro tampoco será la ultima, pero en el momento de la noche, la pena, el llanto, y la nostalgia, la consoladora epifanía de saber que en algún momento este momento será reemplazado por otro no logra tocar mi cabeza.
jueves, 11 de noviembre de 2010
Dia 1, Un mal dia
Rompería todo lo que hubiera a mi alrededor, gritaría tan fuerte que me rasgara la garganta, lloraría hasta que me doliera la cabeza por la fiebre, te golpearía, si pudiera hacerlo, saldría corriendo hasta llegar a un lugar en donde llueva un rato sobre mi cabeza y obscurezca la noche mis zancadas, me arrancaría una oreja o una uña o un dedo o la lengua o los parpados o los pezones o el pelo, rasguñaría toda piel que encontrara, sobretodo de mi rostro, me ahorcaría, me tiraría al agua en cualquiera de sus formas rio, mar, laguna o aun un pequeño charco y sumergiría mi cabeza en ella hasta recuperar la calma.
En cambio escribo mientras grito por dentro e intento centrar mi mente en el teclado y no en el contenido del texto, ni en el contexto que pudiera llevarme mil veces ha implosionar. Quiero explotar en el placer, solo como una forma de tirar todo esto a un rincón.
Te he preguntado una docena de veces lo que has respondido una docena de veces de la misma forma, la incoherencia de tus palabras con lo que has hecho no sé si es la razón de mi desconfianza más que lo firme de tu reiterativa respuesta.
Uno más dos es un simple tres, en la razón de lo irracional que debe contener el sentimiento uno más dos jamás podría acercarse a una respuesta perfecta y sonante de un siempre tres.
Uno más dos es un simple tres, en la razón de lo irracional que debe contener el sentimiento uno más dos jamás podría acercarse a una respuesta perfecta y sonante de un siempre tres.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)